lunes, 14 de abril de 2014

"Metacognición del Digital Storytelling”

Por fin, y después de unos cuantos meses, puedo decir que he acabado mi "Digital storytelling"La verdad es que parecía mucho más fácil cuando el profesor nos enseñó el primer día ejemplos de esto.Eso sí, puedo decir que estoy muy satisfecha de los resultados. Me ha quedado tal y como yo quería que quedara.Aún recuerdo los primeros días en que empezamos a trabajar el storytelling. 
Tuvimos que pensar en una historia, y pensarla fue muy fácil, pero escribirla no tanto.Lo cierto es que cuando la escribí, pensé que estaba bastante bien, pero cuando el profesor me la corrigió me di cuenta de mis errores. Tenía que profundizar muchísimo más en mí misma, y dejarme de tanta objetividad y descripción.Después de la historia, realicé el guión. La primera versión del guión me resultó fácil, puesto que lo esencial era la estructura, y si te habías leído el moodle no tenía que haber ninguna dificultad.La versión 2 ya me costó un poco más. Mi historia se pasaba excesivamente de las palabras que se nos pedían, y me costó mucho esfuerzo intentar reducirlas.Al final lo conseguí y mi profesor me dio el OK.

Después de esto, hicimos un taller de evocación. Para mi ha sido una de las partes más divertidas de mi storytelling, ya que de una formas entretenida, logré recuperar recuerdos que me serían muy útiles para después incorporarlos.En este taller, nos pusimos por parejas, y tratamos de hacer preguntas sobre su historia a la otra persona. 
No fue una faena fácil, porque a veces no sabía bien qué preguntarle a mi pareja, pero a medida que iba lanzando preguntas, me iba dado cuenta de que no lo estaba haciendo tan mal.Cuando me las hicieron a mi, sentí cómo me pudieron venir recuerdos a mi cabeza que ni siquiera recordaba. 
Estos recuerdos los incorporé a mi nueva versión 3, y finalmente el profesor me dio el OK. En esta última versión, me di cuenta de que estaba muy equivocada: creí que ya había contado todo sobre mi historia, pero no fue así. El taller de evocación me hizo darme cuenta de que había cosas que yo no recordaba, y que sin embargo eran relevantes para mi relato.Creo que también ayudó el hecho de la compañera que tuve, que aunque no tenga una amistad demasiado fuerte con ella, sus preguntas me parecieron muy acertadas.

Otro de los momentos más entretenidos fue el guión gráfico, aunque me resultó difícil  pensar qué imágenes quería poner.Al principio no lo tenía claro, pero al final, poco a poco se me fueron ocurriendo ideas, y cada vez veía más claro que esas ideas encajarían en mi storyboard.Después de describir todas las fotos que quería poner empecé a pensar en la música que quería que mi película llevara.

Al principio pensé en poner diferentes músicas, y así lo puse en mi storyboard, pero al final, en el proceso de creación de la película, me decanté por la opción de una sola música para todo el relato, ya que sino se escuchaban demasiados altibajos de ritmo ( eso sí, también libre de derecho de autor, un elemento imprescindible para la realización de la película). 

Finalmente, busqué las imágenes que quería que llevaran mi relato (en bancos de imágenes libres de derecho de autor) y algunas propias, para darle más veracidad a la historia. Esta parte también me resultó bastante entretenida.

Por último, y sin duda, lo más costoso, la locución. Ahora ya tenía las imágenes, la historia, la música... Solo me faltaba ponerle voz al relato.Esta parte me costó bastante. Aún así, a la segunda versión mi profesor me dio el OK (en la primera había cortes demasiado largos y un ruido leve de fondo).Es cierto que me sentía un poco insegura cuando grababa, pero al final conseguí una buena grabación.En este proceso, aprendí a manejar mejor programas de audio y a sobre todo darme cuenta de lo importante que es la voz en mi relato. También una cosa importante de las que aprendí fue que para que te entiendan, la claridad, la precisión y la brevedad son clave.
Y por último, el montaje de la película.

Sin duda, este proceso lo hice mucho más animada que los otros. 
Tenía ganas de ver los resultados de lo que a tantas horas le había dedicado.La verdad es que me costó un poco montar la película, ya que no sabía prolongar las imágenes más segundos de los que se establecían por defecto, pero con ayuda de unos tutoriales, lo conseguí.Cuando creí que ya estaba listo, se lo envié a mi profesor. ¡Me faltaban los créditos, la licencia Creative Commons y el título duraba demasiado poco!
Decidí modificar el moviemaker, haciendo caso a todo lo que se me había dicho.Primero de todo, recuperé las fuentes de la música y de las imágenes que había elegido, y las añadí al final del relato, bien documentadas.

Por último, me saqué una licencia Creative Commons a través de una imagen que nos facilitó el profesor, y la añadí al final de mi relato.Una vez hice esto, dejé más segundos para el título de la película y se la envié al profesor, el cual me dijo que había hecho todos los aspectos, pero que me recomendaba dejar más segundos para la última imagen, la licencia, para que se apreciara bien.Una vez se lo envié con todo, el profesor me dio el OK y por fin pude decir que acabé mi Digital Storytelling.Una vez acabado el proceso, me doy cuenta de todo lo que he aprendido: las páginas libres de derecho de autor, a manejar programas de audio... pero sobretodo, a conocerme más a mi misma.Al principio, yo no quería contar la historia tal y como la acabé contando, por vergüenza y timidez, pero al final me acabé soltando, y estoy muy satisfecha con el resultado.

Creo que he asumido todos los objetivos del módulo, ya que  he reflexionado sobre mi misma, he realizado un guión narrativo, un storyboard, una locución y la producción de un vídeo, he conocido y respetado los derechos de autoría, y sobretodo, a trabajar sola de una forma en que nunca la había hecho, conociéndome cada día más a mí misma.

Además, la metodología de Google drive considero que ha sido muy apropiada y eficaz, tanto por el profesor como por el alumno, ya que era una forma cómoda de saber tus correcciones, etc.Como conclusión, me siento muy satisfecha del resultado de mi storytelling, y puedo decir que no se ve igual cuando uno lo ve desde fuera que cuando uno lo hace.Ahora puedo decir que me conozco verdaderamente a mi misma, y me he dado cuenta de lo que una simple historia me ha podido hacer sentir.