El pasado 6 de mayo me tocó presentar el relato con el que llevo trabajando todo el curso.
Estaba un poco nerviosa, porque no sabía cuál sería la reacción de la clase, pero por otra parte tenía ganas de mostrarlo y ver qué les parecía.
Salí en medio de toda la clase, y lo presenté. Dije mi nombre, el tiempo que duraba la historia, dónde sucedió... esta era la parte fácil.
Una vez hecho esto, tocaba sentarme donde estaban todos mis compañeros y visualizar el relato.
Cuando el relato empezó, a mí ya se me puso la piel de gallina. Mi historia me llegaba mucho, y verla con tanta gente me hacía sentir aún más emocionada.
A medida que iba viendo la película, me iba gustando más. Estaba muy satisfecha del resultado final.
Al acabar, mis compañeros aplaudieron y empezó el turno de preguntas.
La verdad es que algunas preguntas e intervenciones me llamaron mucho la atención.
Había compañeros que no entendían que una persona pudiera tener problemas con la comida, y decían que " si quieres, puedes". Lógicamente, manifesté mi opinión (en contra), y les dije que eso no se podía decir en esa situación. Tienes que vivirlo para darte cuenta de que no es tan fácil.
Por otra parte, una compañera también hizo una intervención, y me dio su apoyo, diciendo que ella sabía que no era nada fácil. Además, me felicitó por haber superado el problema.
La verdad es que me sentí muy bien cuando enseñé la película en clase. Tenía ganas de que mis compañeros supieran más cosas sobre mí, y de que entendieran el por qué de algunos comportamientos del pasado.
En conclusión, estoy muy contenta del visionado de la película y de las reacciones de la clase.
Una vez todos mis compañeros acabaron de presentar todos sus relatos, el profesor nos dijo que hicieramos grupos de dos personas para trabajar relatos ajenos.
Mi compañera fue Dolors Navarro, y con ella trabajé muy bien. Elegimos el relato de Marcos (por lo que no transmitió su película) y el de Alexia (porque pensamos que era un problema muy común entre los jóvenes).
Las dos volvimos a visionar el relato y rellenamos los cuestionarios del profesor.
Nos dimos cuenta de que un simple relato era capaz de contar muchísimas cosas de las personas. También nos dimos cuenta de que nuestra imagen de ese compañero no era la misma antes de ver el relato que después, y por lo que se refiere a nuestra compañera, sabíamos algo de su problema pero no con total profundidad.
En definitiva, el análisis de los relatos ajenos me ha servido para fijarme mucho más en los detalles que se cuentan, y para darme cuenta de cómo un relato me puede hacer entender muchas cosas de las personas.
sábado, 10 de mayo de 2014
lunes, 14 de abril de 2014
"Metacognición del Digital Storytelling”
Por fin, y después de unos cuantos meses, puedo decir que he acabado mi "Digital storytelling"La verdad es que parecía mucho más fácil cuando el profesor nos enseñó el primer día ejemplos de esto.Eso sí, puedo decir que estoy muy satisfecha de los resultados. Me ha quedado tal y como yo quería que quedara.Aún recuerdo los primeros días en que empezamos a trabajar el storytelling.
Tuvimos que pensar en una historia, y pensarla fue muy fácil, pero escribirla no tanto.Lo cierto es que cuando la escribí, pensé que estaba bastante bien, pero cuando el profesor me la corrigió me di cuenta de mis errores. Tenía que profundizar muchísimo más en mí misma, y dejarme de tanta objetividad y descripción.Después de la historia, realicé el guión. La primera versión del guión me resultó fácil, puesto que lo esencial era la estructura, y si te habías leído el moodle no tenía que haber ninguna dificultad.La versión 2 ya me costó un poco más. Mi historia se pasaba excesivamente de las palabras que se nos pedían, y me costó mucho esfuerzo intentar reducirlas.Al final lo conseguí y mi profesor me dio el OK.
Después de esto, hicimos un taller de evocación. Para mi ha sido una de las partes más divertidas de mi storytelling, ya que de una formas entretenida, logré recuperar recuerdos que me serían muy útiles para después incorporarlos.En este taller, nos pusimos por parejas, y tratamos de hacer preguntas sobre su historia a la otra persona.
No fue una faena fácil, porque a veces no sabía bien qué preguntarle a mi pareja, pero a medida que iba lanzando preguntas, me iba dado cuenta de que no lo estaba haciendo tan mal.Cuando me las hicieron a mi, sentí cómo me pudieron venir recuerdos a mi cabeza que ni siquiera recordaba.
Estos recuerdos los incorporé a mi nueva versión 3, y finalmente el profesor me dio el OK. En esta última versión, me di cuenta de que estaba muy equivocada: creí que ya había contado todo sobre mi historia, pero no fue así. El taller de evocación me hizo darme cuenta de que había cosas que yo no recordaba, y que sin embargo eran relevantes para mi relato.Creo que también ayudó el hecho de la compañera que tuve, que aunque no tenga una amistad demasiado fuerte con ella, sus preguntas me parecieron muy acertadas.
Otro de los momentos más entretenidos fue el guión gráfico, aunque me resultó difícil pensar qué imágenes quería poner.Al principio no lo tenía claro, pero al final, poco a poco se me fueron ocurriendo ideas, y cada vez veía más claro que esas ideas encajarían en mi storyboard.Después de describir todas las fotos que quería poner empecé a pensar en la música que quería que mi película llevara.
Al principio pensé en poner diferentes músicas, y así lo puse en mi storyboard, pero al final, en el proceso de creación de la película, me decanté por la opción de una sola música para todo el relato, ya que sino se escuchaban demasiados altibajos de ritmo ( eso sí, también libre de derecho de autor, un elemento imprescindible para la realización de la película).
Finalmente, busqué las imágenes que quería que llevaran mi relato (en bancos de imágenes libres de derecho de autor) y algunas propias, para darle más veracidad a la historia. Esta parte también me resultó bastante entretenida.
Por último, y sin duda, lo más costoso, la locución. Ahora ya tenía las imágenes, la historia, la música... Solo me faltaba ponerle voz al relato.Esta parte me costó bastante. Aún así, a la segunda versión mi profesor me dio el OK (en la primera había cortes demasiado largos y un ruido leve de fondo).Es cierto que me sentía un poco insegura cuando grababa, pero al final conseguí una buena grabación.En este proceso, aprendí a manejar mejor programas de audio y a sobre todo darme cuenta de lo importante que es la voz en mi relato. También una cosa importante de las que aprendí fue que para que te entiendan, la claridad, la precisión y la brevedad son clave.
Y por último, el montaje de la película.
Sin duda, este proceso lo hice mucho más animada que los otros.
Tenía ganas de ver los resultados de lo que a tantas horas le había dedicado.La verdad es que me costó un poco montar la película, ya que no sabía prolongar las imágenes más segundos de los que se establecían por defecto, pero con ayuda de unos tutoriales, lo conseguí.Cuando creí que ya estaba listo, se lo envié a mi profesor. ¡Me faltaban los créditos, la licencia Creative Commons y el título duraba demasiado poco!
Decidí modificar el moviemaker, haciendo caso a todo lo que se me había dicho.Primero de todo, recuperé las fuentes de la música y de las imágenes que había elegido, y las añadí al final del relato, bien documentadas.
Por último, me saqué una licencia Creative Commons a través de una imagen que nos facilitó el profesor, y la añadí al final de mi relato.Una vez hice esto, dejé más segundos para el título de la película y se la envié al profesor, el cual me dijo que había hecho todos los aspectos, pero que me recomendaba dejar más segundos para la última imagen, la licencia, para que se apreciara bien.Una vez se lo envié con todo, el profesor me dio el OK y por fin pude decir que acabé mi Digital Storytelling.Una vez acabado el proceso, me doy cuenta de todo lo que he aprendido: las páginas libres de derecho de autor, a manejar programas de audio... pero sobretodo, a conocerme más a mi misma.Al principio, yo no quería contar la historia tal y como la acabé contando, por vergüenza y timidez, pero al final me acabé soltando, y estoy muy satisfecha con el resultado.
Creo que he asumido todos los objetivos del módulo, ya que he reflexionado sobre mi misma, he realizado un guión narrativo, un storyboard, una locución y la producción de un vídeo, he conocido y respetado los derechos de autoría, y sobretodo, a trabajar sola de una forma en que nunca la había hecho, conociéndome cada día más a mí misma.
Además, la metodología de Google drive considero que ha sido muy apropiada y eficaz, tanto por el profesor como por el alumno, ya que era una forma cómoda de saber tus correcciones, etc.Como conclusión, me siento muy satisfecha del resultado de mi storytelling, y puedo decir que no se ve igual cuando uno lo ve desde fuera que cuando uno lo hace.Ahora puedo decir que me conozco verdaderamente a mi misma, y me he dado cuenta de lo que una simple historia me ha podido hacer sentir.
Tuvimos que pensar en una historia, y pensarla fue muy fácil, pero escribirla no tanto.Lo cierto es que cuando la escribí, pensé que estaba bastante bien, pero cuando el profesor me la corrigió me di cuenta de mis errores. Tenía que profundizar muchísimo más en mí misma, y dejarme de tanta objetividad y descripción.Después de la historia, realicé el guión. La primera versión del guión me resultó fácil, puesto que lo esencial era la estructura, y si te habías leído el moodle no tenía que haber ninguna dificultad.La versión 2 ya me costó un poco más. Mi historia se pasaba excesivamente de las palabras que se nos pedían, y me costó mucho esfuerzo intentar reducirlas.Al final lo conseguí y mi profesor me dio el OK.
Después de esto, hicimos un taller de evocación. Para mi ha sido una de las partes más divertidas de mi storytelling, ya que de una formas entretenida, logré recuperar recuerdos que me serían muy útiles para después incorporarlos.En este taller, nos pusimos por parejas, y tratamos de hacer preguntas sobre su historia a la otra persona.
No fue una faena fácil, porque a veces no sabía bien qué preguntarle a mi pareja, pero a medida que iba lanzando preguntas, me iba dado cuenta de que no lo estaba haciendo tan mal.Cuando me las hicieron a mi, sentí cómo me pudieron venir recuerdos a mi cabeza que ni siquiera recordaba.
Estos recuerdos los incorporé a mi nueva versión 3, y finalmente el profesor me dio el OK. En esta última versión, me di cuenta de que estaba muy equivocada: creí que ya había contado todo sobre mi historia, pero no fue así. El taller de evocación me hizo darme cuenta de que había cosas que yo no recordaba, y que sin embargo eran relevantes para mi relato.Creo que también ayudó el hecho de la compañera que tuve, que aunque no tenga una amistad demasiado fuerte con ella, sus preguntas me parecieron muy acertadas.
Otro de los momentos más entretenidos fue el guión gráfico, aunque me resultó difícil pensar qué imágenes quería poner.Al principio no lo tenía claro, pero al final, poco a poco se me fueron ocurriendo ideas, y cada vez veía más claro que esas ideas encajarían en mi storyboard.Después de describir todas las fotos que quería poner empecé a pensar en la música que quería que mi película llevara.
Al principio pensé en poner diferentes músicas, y así lo puse en mi storyboard, pero al final, en el proceso de creación de la película, me decanté por la opción de una sola música para todo el relato, ya que sino se escuchaban demasiados altibajos de ritmo ( eso sí, también libre de derecho de autor, un elemento imprescindible para la realización de la película).
Finalmente, busqué las imágenes que quería que llevaran mi relato (en bancos de imágenes libres de derecho de autor) y algunas propias, para darle más veracidad a la historia. Esta parte también me resultó bastante entretenida.
Por último, y sin duda, lo más costoso, la locución. Ahora ya tenía las imágenes, la historia, la música... Solo me faltaba ponerle voz al relato.Esta parte me costó bastante. Aún así, a la segunda versión mi profesor me dio el OK (en la primera había cortes demasiado largos y un ruido leve de fondo).Es cierto que me sentía un poco insegura cuando grababa, pero al final conseguí una buena grabación.En este proceso, aprendí a manejar mejor programas de audio y a sobre todo darme cuenta de lo importante que es la voz en mi relato. También una cosa importante de las que aprendí fue que para que te entiendan, la claridad, la precisión y la brevedad son clave.
Y por último, el montaje de la película.
Sin duda, este proceso lo hice mucho más animada que los otros.
Tenía ganas de ver los resultados de lo que a tantas horas le había dedicado.La verdad es que me costó un poco montar la película, ya que no sabía prolongar las imágenes más segundos de los que se establecían por defecto, pero con ayuda de unos tutoriales, lo conseguí.Cuando creí que ya estaba listo, se lo envié a mi profesor. ¡Me faltaban los créditos, la licencia Creative Commons y el título duraba demasiado poco!
Decidí modificar el moviemaker, haciendo caso a todo lo que se me había dicho.Primero de todo, recuperé las fuentes de la música y de las imágenes que había elegido, y las añadí al final del relato, bien documentadas.
Por último, me saqué una licencia Creative Commons a través de una imagen que nos facilitó el profesor, y la añadí al final de mi relato.Una vez hice esto, dejé más segundos para el título de la película y se la envié al profesor, el cual me dijo que había hecho todos los aspectos, pero que me recomendaba dejar más segundos para la última imagen, la licencia, para que se apreciara bien.Una vez se lo envié con todo, el profesor me dio el OK y por fin pude decir que acabé mi Digital Storytelling.Una vez acabado el proceso, me doy cuenta de todo lo que he aprendido: las páginas libres de derecho de autor, a manejar programas de audio... pero sobretodo, a conocerme más a mi misma.Al principio, yo no quería contar la historia tal y como la acabé contando, por vergüenza y timidez, pero al final me acabé soltando, y estoy muy satisfecha con el resultado.
Creo que he asumido todos los objetivos del módulo, ya que he reflexionado sobre mi misma, he realizado un guión narrativo, un storyboard, una locución y la producción de un vídeo, he conocido y respetado los derechos de autoría, y sobretodo, a trabajar sola de una forma en que nunca la había hecho, conociéndome cada día más a mí misma.
Además, la metodología de Google drive considero que ha sido muy apropiada y eficaz, tanto por el profesor como por el alumno, ya que era una forma cómoda de saber tus correcciones, etc.Como conclusión, me siento muy satisfecha del resultado de mi storytelling, y puedo decir que no se ve igual cuando uno lo ve desde fuera que cuando uno lo hace.Ahora puedo decir que me conozco verdaderamente a mi misma, y me he dado cuenta de lo que una simple historia me ha podido hacer sentir.
domingo, 30 de marzo de 2014
Metacognición de la locución
Una vez elegida la música que le quería poner a mi storytelling, tocaba lo que viene a ser la parte más difícil: ponerle voz al relato.
Este apartado, debido a que se necesitaba silencio para realizarlo, lo hice por mi cuenta en mi casa.
Primero de todo, cogí el móvil e hice algunas pruebas de sonido, para ver cómo se me escuchaba.
Las primeras veces, la voz no era del todo clara, así que tuve que repetirlo unas cuantas veces hasta que finalmente se escuchaba bien.
Entonces, decidí empezar con la verdadera grabación.
Decidí fragmentar mi guión en partes más pequeñas, por si me equivocaba en la dicción de alguna palabra, grabar solo esa parte y no tener que volver a repetir la grabación entera.
Una vez hice esto, lo cual una vez llevaba dos o tres las demás me resultaron mucho más fáciles, me descargué un programa que pudiera transformar el formato a mp3, ya que el móvil tenía otro formato.
Una vez descargado el programa, transformé todas las grabaciones.
Es cierto que descargarme el programa me llevó algo de tiempo, porque mi ordenador no es precisamente un modelo muy avanzado, y va bastante lento. Fue un poco desesperante.
Es cierto que descargarme el programa me llevó algo de tiempo, porque mi ordenador no es precisamente un modelo muy avanzado, y va bastante lento. Fue un poco desesperante.
Por último, me descargué un programa que me permitía juntar todas las grabaciones en mp3.
Así, las junté y me quedó el audio en formato mp3.
Una vez realicé todo esto, lo compartí con mi profesor.
Él me dijo que estaba bastante bien, pero que había algo de ruido de fondo, leve, que se podría mejorar con un micrófono.
Por lo que al volumen respetaba, era correcto.
En algunos fragmentos, me dijo que se notaba algo larga la pausa, entonces me sugirió que solventara estos problemas y que volviera a hacer una nueva grabación.
Cuando volví a grabarlo, hice caso a los consejos que me dio mi profesor.
Volví a dividir mi guión en diferentes partes para grabarlo de manera fraccionada, eso sí, teniendo en cuenta que todo se encontrara en absoluto silencio.
Una vez lo hice, escuché todos los fragmentos grabados, repetí uno porque no vocalizaba bien una palabra, y finalmente junté todas las grabaciones (anteriormente, ya las había convertido en mp3). Me aseguré de que las pausas no fueran tan largas como en mi primera grabación, y una vez me aseguré, lo escuché todo seguido.
Noté un gran cambio en la grabación: mi voz era mucho más nítida, y las pausas no eran ni mucho menos tan largas como en la primera.
La verdad es que ha sido la parte más difícil hasta ahora, pero estoy satisfecha de mi trabajo. A medida que iba haciendo las grabaciones, me iba sintiendo más segura de mi misma (al principio, sobre todo, estaba muy indecisa).
A pesar de mis inseguridades, conseguí que mi grabación fuera aceptada como buena, y mi profesor me dio finalmente el OK.
En este proceso, he aprendido a manejar mejor programas de audio (los que antes he comentado) y a sobre todo darme cuenta de lo importante que es la voz en mi relato. De mi misma, he aprendido que para que te entiendan, la claridad, la precisión y la brevedad son clave.
Como valoración global, puedo decir que a pesar de que la voz haya me haya llevado su tiempo para realizarla, estoy muy satisfecha del resultado.
Una vez realicé todo esto, lo compartí con mi profesor.
Él me dijo que estaba bastante bien, pero que había algo de ruido de fondo, leve, que se podría mejorar con un micrófono.
Por lo que al volumen respetaba, era correcto.
En algunos fragmentos, me dijo que se notaba algo larga la pausa, entonces me sugirió que solventara estos problemas y que volviera a hacer una nueva grabación.
Cuando volví a grabarlo, hice caso a los consejos que me dio mi profesor.
Volví a dividir mi guión en diferentes partes para grabarlo de manera fraccionada, eso sí, teniendo en cuenta que todo se encontrara en absoluto silencio.
Una vez lo hice, escuché todos los fragmentos grabados, repetí uno porque no vocalizaba bien una palabra, y finalmente junté todas las grabaciones (anteriormente, ya las había convertido en mp3). Me aseguré de que las pausas no fueran tan largas como en mi primera grabación, y una vez me aseguré, lo escuché todo seguido.
Noté un gran cambio en la grabación: mi voz era mucho más nítida, y las pausas no eran ni mucho menos tan largas como en la primera.
La verdad es que ha sido la parte más difícil hasta ahora, pero estoy satisfecha de mi trabajo. A medida que iba haciendo las grabaciones, me iba sintiendo más segura de mi misma (al principio, sobre todo, estaba muy indecisa).
A pesar de mis inseguridades, conseguí que mi grabación fuera aceptada como buena, y mi profesor me dio finalmente el OK.
En este proceso, he aprendido a manejar mejor programas de audio (los que antes he comentado) y a sobre todo darme cuenta de lo importante que es la voz en mi relato. De mi misma, he aprendido que para que te entiendan, la claridad, la precisión y la brevedad son clave.
Como valoración global, puedo decir que a pesar de que la voz haya me haya llevado su tiempo para realizarla, estoy muy satisfecha del resultado.
viernes, 28 de febrero de 2014
"Metacognición del storyboard: efectos sonoros y música”.
Una vez acabada la versión 2 del storyboard, pasamos a la versión 3, donde incorporaremos música y efectos sonoros a nuestro storytelling.
Primero de todo, decidí mirar la primera versión que había hecho de la película (en moviemaker).
Una vez la vi, empecé a pensar en la música que quería que mi película llevara.
Para mis primeras imágenes, decidí una música más lenta, ya que quería algo harmonioso para el principio.
Luego, cambio de música para algo un poco más intenso, ya que narro el "conflicto" de la historia.
El único efecto sonoro que lleva mi historia, es el sonido de las escaleras, para que así pareciera más real.
A medida que el conflicto se va solucionando, se produce un cambio de música alegre y mucho más animada.
Mientras trabajaba esta versión, he tenido que buscar música y efectos sonoros libre de derechos de autor. Esto no ha sido fácil, pero finalmente, toda la música la cogí de las carpetas que mi profesor nos facilitó: era música de famosos, pero libre de derechos de autor.
La verdad es que pensaba que sería más fácil, pero al igual que me pasó con el storyboard de imágenes, me di cuenta que no todo es tan fácil como parece.
Además, decidí hacer una película con la música que había seleccionado para ver cómo quedaría, y de momento, la idea de cómo va a quedar me va gustando.
En esta versión he aprendido que no se puede coger música que no sea libre de derechos, y que hay que investigar varias páginas hasta encontrar lo que tu quieres tener en tu película.
Una vez la tienes seleccionada, descargarla, y siempre guardarla, ya que así será más fácil para el futuro montaje de la película.
lunes, 3 de febrero de 2014
Metacognición v.2 storyboard
Una vez hecha la versión 1 (y en mi caso 1.1) del storyborad, el siguiente paso era conseguir las imágenes que complementarían el texto.
Desde luego, el trabajo no fue fácil, es más, fue mucho más difícil de lo que yo creía. Me llevó varios días la búsqueda de páginas sin derechos de autor, ya que o bien no se podían coger, o bien tenían marcas de agua o logos, que le quitaban credibilidad al texto.
Sin duda, mi salvación fue la página llamada "getty immages", en la cual encontré una gran parte de las fotos de mi storyboard, que tenían un logo, pero que al registrarse gratuitamente, este desaparecía.
Una vez hice la recopilación de fotos de la web, decidí producir las mías propias, ya que creo que todo storyboard tiene que tener imágenes propias.
Una mañana, decidí producir todas aquellas fotos que me faltaban, y las adjunté a mi storyboard.
Con algunas, hice una especie de video.
Al tener mi storyboard lleno de imágenes, el siguiente paso era convertirlo al formato pdf, y compartirlo con el profesor para que me diera el OK.
Por último, se nos pidió crear como una película, para que nos hicieramos una idea de cómo iba quedando nuestro storytelling, y así ir calculando el tiempo que tendría que durar cada imagen... (solo a modo orientativo).
Así, di por acabada mi versión 2 del guión gráfiico, la cual me ha resultado mucho más entretenida que la parte de escribir el texto, aunque no tan fácil como parecía al principio.
Desde luego, el trabajo no fue fácil, es más, fue mucho más difícil de lo que yo creía. Me llevó varios días la búsqueda de páginas sin derechos de autor, ya que o bien no se podían coger, o bien tenían marcas de agua o logos, que le quitaban credibilidad al texto.
Sin duda, mi salvación fue la página llamada "getty immages", en la cual encontré una gran parte de las fotos de mi storyboard, que tenían un logo, pero que al registrarse gratuitamente, este desaparecía.
Una vez hice la recopilación de fotos de la web, decidí producir las mías propias, ya que creo que todo storyboard tiene que tener imágenes propias.
Una mañana, decidí producir todas aquellas fotos que me faltaban, y las adjunté a mi storyboard.
Con algunas, hice una especie de video.
Al tener mi storyboard lleno de imágenes, el siguiente paso era convertirlo al formato pdf, y compartirlo con el profesor para que me diera el OK.
Por último, se nos pidió crear como una película, para que nos hicieramos una idea de cómo iba quedando nuestro storytelling, y así ir calculando el tiempo que tendría que durar cada imagen... (solo a modo orientativo).
Así, di por acabada mi versión 2 del guión gráfiico, la cual me ha resultado mucho más entretenida que la parte de escribir el texto, aunque no tan fácil como parecía al principio.
martes, 21 de enero de 2014
Metacognición storyboard v.1 y v.1.1
Una vez realizado el guión de mi storytelling, el siguiente paso era el storyboard, es decir, el guión gráfico.
En esta primera versión, se nos pedía dividir nuestro guión en diferentes partes, y asignarle a cada parte una descripción de la imagen que queríamos poner. Solo una descripción de la imagen.
Para hacer todo esto, el profesor nos facilitó una parrilla en protopage, en la cual había diferentes columnas. En una columna estaba el número de plano, en otra la imagen (en la cual de momento solo había que poner la descripción), en otra el tiempo (por el momento no había que rellenar nada), en otra palabra (en la cual había que escribir el texto) y en las dos últimas todo lo relacionado con efectos sonoros, música y tiempo (tampoco había que rellenarlas por el momento)
Fragmentar el texto fue lo que menos me costó. Para mí, fue mas difícil el hecho de pensar qué imágenes quería poner.
Al principio no lo tenía claro, pero al final, poco a poco se me fueron ocurriendo ideas, y cada vez veo más claro que esas ideas encajarán en mi storyboard.
Una vez dividí el texto y describí las imágenes que quería poner, convertí el documento word a pdf (para evitar que las columnas se movieran), y se lo envié al profesor.
Una vez enviado, el profesor me dio el OK con un inconveniente: faltaba numerar los planos.
Como no lo había hecho, modifiqué el word que había guardado, numerando los planos, y lo volví a convertir a pdf.
Una vez acabado esto, lo volví a compartir con el profesor, y ya pude empezar con la segunda vesión del storyboard.
La versión 1 y 1.1 del storyboard no me han resultado difíciles ni aburridas, aunque a partir de ahora sé que será mucho más entretenido, ya que viene todo el proceso de creación del storyboard, lo cual hará el trabajo más ameno.
En esta primera versión, se nos pedía dividir nuestro guión en diferentes partes, y asignarle a cada parte una descripción de la imagen que queríamos poner. Solo una descripción de la imagen.
Para hacer todo esto, el profesor nos facilitó una parrilla en protopage, en la cual había diferentes columnas. En una columna estaba el número de plano, en otra la imagen (en la cual de momento solo había que poner la descripción), en otra el tiempo (por el momento no había que rellenar nada), en otra palabra (en la cual había que escribir el texto) y en las dos últimas todo lo relacionado con efectos sonoros, música y tiempo (tampoco había que rellenarlas por el momento)
Fragmentar el texto fue lo que menos me costó. Para mí, fue mas difícil el hecho de pensar qué imágenes quería poner.
Al principio no lo tenía claro, pero al final, poco a poco se me fueron ocurriendo ideas, y cada vez veo más claro que esas ideas encajarán en mi storyboard.
Una vez dividí el texto y describí las imágenes que quería poner, convertí el documento word a pdf (para evitar que las columnas se movieran), y se lo envié al profesor.
Una vez enviado, el profesor me dio el OK con un inconveniente: faltaba numerar los planos.
Como no lo había hecho, modifiqué el word que había guardado, numerando los planos, y lo volví a convertir a pdf.
Una vez acabado esto, lo volví a compartir con el profesor, y ya pude empezar con la segunda vesión del storyboard.
La versión 1 y 1.1 del storyboard no me han resultado difíciles ni aburridas, aunque a partir de ahora sé que será mucho más entretenido, ya que viene todo el proceso de creación del storyboard, lo cual hará el trabajo más ameno.
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